Otoño
La vida tiene una nata encima, hecha de buenos modales, de sonrisas superficiales, de acomodos cotidianos que dejan fluir, en corriente subterránea, los ríos de decepción por la espera de una revelación extraordinaria, que nunca llega.
La vida puede hacerse, entera, de costumbres, de pequeños detalles que llenan el día.
Alimentar un gato, terminar la sopa y apagar la flama, repasar la escena favorita de una película antigua, conmoverse con las noticias trágicas que vienen de lejos… o de cerca. Un accidente en la carretera, un choque en la esquina, la leche que hace falta, el cheque que saldrá mañana, el cartero que sólo trae estados de cuenta y el recibo del teléfono.
La vida puede estar forjada con golpes de escoba para desparramar del pórtico las hojas del otoño. O talladuras de trapeador en el pasillo sin fin del trajín diario.
¿Cómo se verá, entre la bruma del frío otoñal, la madrileña Fuente de las Cibeles? ¿Estarán fríos los leones de bronce a los pies de Colón, al final de la Rampa en Barcelona? Sentarse allí a escuchar el Mediterráneo… ¿será posible en ese clima, sin temblar?
Los pájaros pelean en el jardín por el alpiste regado a propósito. En algún momento tal vez se parece al piar de las aves de invierno, en el Cementerio de Montparnasse, donde quedó olvidada la tumba de Cortázar y Simone de Beauvoir.
Un gato se unta a mis tobillos porque tiene hambre y me he tardado en darle el almuerzo; siento el peluche de su cuello como un consuelo que me vuelve a la corteza superficial –a menudo salvadora- de la vida cotidiana.
He dejado de zambullirme en la nostalgia; respiro sobre la nata. Tal vez pronto vuelva a ver las Cibeles y pueda dejar el gato en casa.

Meneame
del.icio.us
Qué padre!!!!, si necesitas a alguien que cargue tu maleta...espero ser de las primeras en la lista, eh?
Y pensar que yo sólo he visto la fuente de Las cibeles, ahí mero, donde haces tiempo para que llegue el Turibus que va al circuito sur y te sumerja en Tlalpan, Coyoacán y sus historias.
Quiero ir!!!!
felinita | 09-11-2007 - 03:51:25 GMT 7 #
Me pregunto si en medio de todas las palabras y sus oraciones no vendrá alguna metáfora interesante con respecto a la vida de una mujer y su gato. O será acaso sólo el retrato de la mujer con el viejo batón, el bonete y el gato a sus pies. Su expresión, viendo sin ver. Esperando algo que ha de venir, cualquier cosa. Ya sea las noticias, de lejos o de cerca, algo. Por lo pronto sería bueno que la mujer del gato fuera preparando maletas y vaya juntando algo de comida en la nevera. Para el gato.
Me encantó, Margarita. Nadie lo hubiera pintado igual.
Czarina | 15-11-2007 - 00:46:43 GMT 7 #
El otoño está en otra parte: las imágenes del viejo mundo traídas a la cocina una mañana de otoño. Mientras el gato presiona por comer y los pájaros pelean su comida, la mente está lejana. La majestuosa Cibeles, en medio del mundanal ruido, un lugar para visitarla, como atrayendo a sí al mundo moderno desde su mítica distancia; aquí, a 10,000 km. de distancia la piensas. Eso es soñar el otoño, Margarita. Colón, orgulloso apuntando a América con su dedo en la majestuosa Barcelona. La imaginación de una escritora pensando en escritores enterrados en París. Contagia tu forma de hacer volar la imaginación desde la cocina de todas las mañanas.
Gladys+GutiÃÂérrez+Cohen | 27-11-2007 - 05:41:15 GMT 7 #