Acerado espejo
En estos ojos, como con la sonrisa de la niña en “Self pity”, encontré un espejo. Es el dolor que une a todas las mujeres, pero también a todos los hombres.
El dolor de las mujeres se expresa, se llora, lo conocemos aunque nada podamos hacer para evitarlo; pero materializarlo lo exorciza con frecuencia. El sufrimiento de los hombres se esconde, se pudre en la profundidad de su pensamiento y corazones; frecuentemente se convierte en odio.
El sufrimiento tiene un gran sentido. Es la única forma de avanzar en el aprendizaje de la vida. ¿Pero por qué tenemos que “aprender” la vida?

Meneame
del.icio.us
Antes de ese día debió ocurrir muchas veces. Pero el punto de inicio que recuerdo es ése: Una compañera de clase se burló de mi expresión de halago porque dijo que mis calcetines eran bonitos. Eran color verde otoño, y nuevos. Su casi carcajada me dijo de inmediato que estaba haciendo mofa de mi inocencia; entonces no podía saber que ella necesitaba herirme para curar su envidia.

Es un demonio furioso, vieras… el pasado.
La vida puede pasar tres veces por el ojo de una aguja, mientras luchamos con ella por hilvanar los pedazos que no comprendemos.