¿Nada absoluta?
Tal vez es sólo un tránsito. Como una estación oscura y llena de espinas en el piso, paredes, agujas infinitamente pequeñas en el aire que te horadan los pulmones… y tienes que atravesar el andén para subirte a un vagón de tren, o un barco, quizás un autobús.
Duele atravesar, duele en todas partes, duele tanto que llega un momento en que todo se desconecta, el dolor es insoportable y de tanto sufrir, de pronto viene la paz. Quizás es así. Una estación de tránsito.
Y entonces el nuevo vehículo te lleva, mientras te sientes ingrávido, hacia ninguna parte material, sino hacia el amor y la paz. Hacia el descanso que te ganaste ya, pues pagaste por adelantado.


Meneame
del.icio.us

